El conjunto de las barras y las estrellas logró coronarse con el título de la Copa Oro femenil tras derrotar por la mínima a Brasil, gracias a la anotación de Lindsay Horan, con un remate de cabeza al min 45.
Brasil llegó invicto a la final y como favorito, pero Estados Unidos logró anular todos los intentos del cuadro Verdeamarella.
Estados Unidos también logró el premio al Fair Play y Lindsay Horan el premio a la mejor jugadora del partido.
Snapdragon Stadium en San Diego, California, con 31,528 aficionados presentes, fue el escenario donde Estados Unidos consagró su primer título de la Copa Oro Femenil.
